Tiempo de Cuaresma


Tercer domingo de cuaresma


Domingo de MOISÉS Y DE LA SAMARITANA


« Tengo los ojos puestos en el Señor porque 
él saca mis pies de la red. Mírame, oh Dios,  y ten 
piedad de mí, que estoy solo y afligido. »  
(Antífona de Entrada, Sal 24, 15-16 )

« El que beba del agua que yo le daré - dice el Señor - no tendrá más sed; el agua que yo le daré se convertirá dentro de él en un surtidor de agua que salta hasta la vida eterna. »  
(
Antífona de Comunión, Jn 4, 13-14)


Reflexión

««Si conocieras el don de Dios, y quién es el que te dice: "Dame de beber", tú le habrías pedido a El, y El te habría dado agua viva.»
 (Juan 4:10).

"Las personas de Israel han pecado; han renegado y probado a Dios con su falta de fe y desconfianza. A su ingratitud y dureza de corazón, Dios responde con el regalo del agua que fluye. Esta agua es más que una señal de la Divina Providencia que está presente en Moisés y en el agua; predice esa otra agua, la vida nueva, que ofrece en Cristo.

Jesús le pide de beber a la mujer Samaritana y entonces, en diálogo con ella, le ofrece agua viva y se revela como el Mesías (Cristo.) La mujer deja su cántaro de agua, su vida pasada, y corre a contar a todas las personas lo que pasó. Jesús, en nuestro bautismo también nos invita a beber ésta agua viva y, como la Samaritana, nos da la oportunidad de reconocer nuestros errores, cambiar nuestra vida y dar testimonio de lo que creemos.
."


Oración

Señor, Padre de misericordia y origen de todo bien, 
que aceptas el ayuno, la oración y la limosna como remedio
de nuestros pecados, mira con amor a tu pueblo penitente 
y restaura con tu misericordia a los que estamos hundidos bajo
el peso de las culpas. Por nuestro Señor, Jesucristo. Amén.
 

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